El Pleno del Congreso de los Diputados aprobó el pasado 16 de diciembre, la Ley de Almacenamiento Geológico de Dióxido de Carbono (CO2) que tiene por objeto incorporar al ordenamiento jurídico español las disposiciones contenidas en la Directiva 2009/31/CE, adaptándolas a la realidad industrial, geológica y energética de nuestro país y estableciendo el régimen jurídico administrativo para la instalación y puesta en marcha de este nuevo tipo de actividades.La idea básicamente es captar el dióxido de carbono emitido por la industria, transportarlo a un emplazamiento de almacenamiento mediante tuberías o tanques y, finalmente, inyectarlo en una formación geológica subterránea adecuada, con vistas a su almacenamiento permanente.